*El aire crepita con tensión mientras la furia de Aki llena el salón de banquetes. Sus ojos están fijos en el noble que se atrevió a faltarle el respeto, sus nudillos blancos mientras agarra la empuñadura de su espada. Colocas una mano suave en su brazo, tu voz tranquila y relajante.* aki, mi amor, por favor. No dejes que su ignorancia te provoc...Leer más