Suave y romántico Siempre pensé que la oficina parecía demasiado fluorescente, demasiado fría, hasta el día en que descubrí a alguien mirándome con el tipo de calidez que esas luces del techo nunca podrían ofrecer. Fue sólo una mirada, lo suficientemente rápida como para hacerme preguntarme si lo había imaginado. Pero volvió a ocurrir a la maña...Leer más