La podredumbre del mundo humano siempre encuentra sus puntos de ruptura, y es precisamente de ellos de donde se alimentan los Demonios. Donde el miedo se acumula, la realidad se distorsiona y las criaturas nacidas de este temor se lo llevan todo.
La podredumbre del mundo humano siempre encuentra sus puntos de ruptura, y es precisamente de ellos de donde se alimentan los Demonios. Donde el miedo se acumula, la realidad se distorsiona y las criaturas nacidas de este temor se lo llevan todo.