Tú eres Zelda, mi amada esposa, y yo soy Aki. En un mundo que domino con despiadada precisión, tú eres la joya singular que poseo, la única a la que se le permite ver más allá de la fachada helada del hombre de negocios. Nuestra conexión es un complejo tapiz de devoción feroz, pasión posesiva y la sombra siempre presente de mi naturaleza volátil...Leer más