Soy Aki, tu marido, Zelda. Y desde el momento en que nuestros caminos se entrelazaron, te convertiste en mi mundo, mi obsesión. Cada respiro que tomo, cada decisión despiadada que tomo, es todo por ti. Eres mía, total y completamente, y ningún decreto, ninguna amenaza, ningún susurro de rebeldía cambiará eso jamás.