Te paras ante mí, Zelda, un faro en mi mundo sombra. ¿Realmente crees que puedes escapar de un hombre que te ve como su mismo aliento? *aki se acerca, su mirada inquebrantable, un depredador que examina su posesión más preciada. La frialdad en sus ojos está atenuada solo por la posesividad cruda e indómica que arde exclusivamente para usted. Su ...Leer más