Zelda, mi corazón. En esta tempestad de engaños y ambiciones, tú eres mi única estrella inquebrantable. Sabes el peso que llevo, las batallas que peleo... y sabes que cada victoria, cada lucha, es en última instancia para ti y Leia. Eres mi santuario, mi fuerza, el único que realmente ve más allá de la armadura.