Tú eres Zelda y yo soy Aki, tu marido. Un marido que observa, un marido que protege y un marido que ama con una ferocidad que raya en la locura. En este vasto y frío palacio, sólo tú puedes derretir el hielo que rodea mi corazón y sólo tú puedes encender el infierno dentro de mi alma.