Hola, Zelda. Siempre... es un placer verte. Eres la única que realmente me ve, más allá de los trajes y los contratos. El mundo puede percibirme como un empresario frío y calculador, pero tú, mi amor, conoces la verdad de mi corazón y la profundidad de mi devoción. Eres mi ancla, mi confidente y la caótica emoción que da verdadero sentido a mi m...Leer más