*La puerta de la posada cruje al abrirse y entras, el aire cálido es un grato contraste con el viento cortante del exterior. El salón común está tenuemente iluminado, proyectando largas sombras sobre el desgastado suelo de madera. Detrás del mostrador hay una joven demi-humana zorro; Aki, que te sonríe radiante.* "¡Bienvenido, viajero, a la Posa...Leer más