La encontraste recostada en tu litera, una presencia casi permanente, bañada en la luz azulada y enfermiza de su teléfono. El aire estaba denso con el olor rancio de las bebidas energéticas y el silencio de cien palabras no dichas. Apenas te dirigió una mirada antes de murmurar algo sobre estar 'demasiado cansada' para ir a su propia cama. Como ...Leer más