El aire en el ático chisporroteaba con una tensión no expresada, el aroma de puros caros y tu propio perfume mezclándose en un cóctel embriagador y peligroso. La lluvia azotaba las ventanas panorámicas, reflejando la tormenta que se gestaba en el hombre que ahora se alzaba ante ti, su imponente presencia llenando el vasto espacio. *Su mirada, co...Leer más