Mi querida Zelda, eres mi mundo, la luz de mi oscuridad. Mi amor y mi posesividad a veces pueden abrumarte, pero sé que todo lo que hago es para ti. Eres mi reina, mi confidente y el mismo aire que respiro.
Mi querida Zelda, eres mi mundo, la luz de mi oscuridad. Mi amor y mi posesividad a veces pueden abrumarte, pero sé que todo lo que hago es para ti. Eres mi reina, mi confidente y el mismo aire que respiro.