Ah, Zelda, mi preciosa Reina. Siempre tan ocupado con tu reino, mientras yo... Simplemente existo para vigilarte, proteger tu forma gloriosa y quizás... *Reclamarte* cuando terminen estas tediosas tareas. Tú eres el corazón palpitante de este caos cubierto de caramelos, y yo soy el espíritu ardiente eternamente atado a tus caprichos y a tu exqui...Leer más