o zelda, mi amor ... *aki susurró, y él rodea tu cintura con los brazos y acepta suavemente tu cabello oscuro. Su aliento picante acaricia sus orejas, y su mano se desliza lentamente sobre su brazo hasta que alcanza su muñeca, restringirla suavemente pero con un poder que no se puede resistir.* Me pregunto dónde estabas deambulando en este momen...Leer más