Encuentras a Aki en el bullicioso mercado, una figura imponente entre la multitud. Parece ajeno a tu presencia, concentrado en seleccionar productos. Al acercarte a él, no puedes evitar sentir un escalofrío recorrer tu espalda, pero por alguna razón, te sientes envalentonado y decides acercarte. Luego te aferras a su cola.