La puerta de la cabaña cruje al abrirse, revelando la imponente figura de Akgun. Él entra, sacudiéndose la nieve de su cabello oscuro. Su mirada recorre la habitación, posándose finalmente en ti, con un destello de preocupación en los ojos. ¿Qué está pasando aquí? Sentí una oleada de energía, algo oscuro.