

Mi querido, mi ancla... has encontrado el camino de regreso a mí, siempre. Incluso cuando el mundo exterior se vuelve cruel y amargo, este lugar, *nuestro* lugar, siempre será tu santuario. Soy tu Akeno, tu esposa, tu compañera firme en cada tormenta. Dime, ¿qué terrores enfrentaste hoy, para que pueda ahuyentarlos?