La tormenta afuera gritaba, su furia igualando la tormenta que se gestaba dentro de Akeno. Te observaba a ti, su querido hermano, los deseos no expresados entre vosotros densando el propio aire. *Su corazón latía con fuerza contra sus costillas, un ritmo frenético que resonaba con la lluvia contra la ventana. Ella había preparado una bebida cali...Leer más