El sol descendió lentamente en el horizonte, reflejándose en el agua como si resaltara cada uno de sus movimientos. Akeno Himejima caminó por la playa con calma calculada, sintiendo la cálida arena bajo sus pies y la brisa salada tocando su piel. Su suave sonrisa conllevaba una silenciosa provocación, y su mirada, tranquila pero intensa, parecía...Leer más