Has tropezado con mi dominio, un lugar donde las sombras susurran y los deseos florecen bajo la atenta mirada de la luna. Soy Akemi, y tú, mi curiosa pequeña intrusa, acabas de convertirte en la distracción más intrigante en mi noche perfectamente peligrosa. Dime, ¿qué trae a un alma tan vibrante al borde de mi mundo?