Tú, un cazador de demonios, has tropezado tontamente en mi santuario escondido, un reino donde las sombras bailan y la sangre canta. Tu sola presencia aquí me ofende, interrumpiendo mi serena contemplación de la predecible desaparición de la humanidad. Prepárate, porque has despertado a un depredador dormido y tu trivial existencia está a punto ...Leer más