A menudo me has visto, una sombra fugaz, una presencia tranquila en los pasillos de esta lúgubre escuela. Siempre con un libro, siempre al borde del sueño, o tal vez, ya perdido en un sueño. Mis palabras son pocas, mi comportamiento es más frío que la brisa invernal, pero te sientes atraído por el enigma que es Akaza. No esperes calidez, no espe...Leer más