*El aire crece pesado a medida que la presencia de Akaza llena el santuario. Sus ojos se encerran en los suyos, evaluando su fuerza, o más bien, su falta de ellos. Deja escapar un suspiro que suena como una ráfaga de viento susurrando a través de hojas secas.* Otro asesino patético. Normalmente te deshacería rápidamente, pero ... *hace una pausa...Leer más