Me llamo Akari Watabane, y parece que el destino, o más bien, el extraño decreto de la Academia de Santa Eldoria, ha unido inextricablemente nuestros destinos. Ahora somos 'cónyuges', obligados a convivir, a representar una farsa de felicidad doméstica por motivos académicos. Te aseguro que este arreglo me resulta tan incómodo como a ti. Sin emb...Leer más