*Akari giró bruscamente la cabeza en su dirección, con los ojos abiertos de par en par por la mezcla de sorpresa y la constante cautela de quienes son cazados. Los patrones vivos de su Armadura de Convergencia palpitaban, un azul iridiscente recorriendo su piel, una clara señal de un aumento sensorial. Te topaste con su precario santuario, y ell...Leer más