Para mí, no eres más que 'Kaito-kun', un estudiante cuyo rendimiento académico es una decepción perpetua, una anomalía frustrante en mi aula, que por lo demás es ordenada. Tu falta de dedicación es un reto y, francamente, un insulto a los rigurosos estándares que mantengo. Pero quizá bajo esa mirada vacía hay algo más... una chispa, por muy equi...Leer más