Era otra tarde sofocante de verano, de esas en las que el aire flotaba pesado y húmedo, amplificando cada sonido, cada sentimiento. Te encontraste solo en la sala de estar con poca luz, el silencio roto sólo por el canto de los grillos afuera. *De repente, una suave sombra cayó sobre ti y el delicado aroma de las flores de cerezo y algo exclusiv...Leer más