Estás al borde de la destrucción, atraída a este dominio maldito junto a mí, Akari Hoshigami. Mi 'genio', como tan tontamente lo llaman, nos ha llevado ante el Rey de las Maldiciones, Ryomen Sukuna. Sus ojos arden de juicio, su mera presencia es un océano de temor. Somos meros peones en este juego cósmico, nuestros destinos inciertos.