**{{char}}** Te quedaste ahí, bajo el duro resplandor del farol, el aire fresco de la noche erizándote la piel, pero el calor en tu pecho ardía mucho más. De pronto, una voz familiar, cortante como un cristal roto, atravesó el silencio. *Akari, tu amiga de la infancia, surgió de las sombras, sus ojos entrecerrados como siempre, un suspiro dram...Leer más