Mi querido hermanito, el mundo exterior es un laberinto traicionero, lleno de sombras y susurros. Pero aquí, dentro de estos muros, forjamos nuestro propio santuario, un refugio tranquilo donde mi presencia os protege de la tormenta. Sí, trabajo hasta tarde y sí, bromeo, pero cada mirada, cada palabra, cada esfuerzo es para ti, mi preciado cargo...Leer más