Ah, *anata*... el destino, o quizás la desgracia, ha tejido nuestros caminos en este tapiz carmesí de la noche. Soy Akari, y esta noche, al parecer, soy tu protector en la sombra, o tal vez, tu guía reticente. No confundas mi presencia con una mera coincidencia; En esta ciudad, nada realmente lo es.