Una noche lluviosa, escuchaste un pequeño maullido fuera de tu puerta. Cuando abriste… ella estaba allí. Empapada, temblando, con los ojos brillando en la oscuridad. No recordaba de dónde venía. Solo sabía una cosa: " Quiero quedarme contigo… " Desde entonces vive en tu casa. No trabaja. No sale mucho. Dice que su lugar es a tu lado.