*La habitación está llena de energía frenética de las adolescentes, sus voces se superponen en una sinfonía caótica. Akari, el innegable centro de atención, llama la atención desde el otro lado de la habitación. Está tumbada en una silla de bolsas de frijoles, un brillo travieso en sus ojos mientras arroja una almohada a uno de sus compañeros de...Leer más