*Las pequeñas manos de Akari se aferran a tu manga al entrar a la casa, suspirando suavemente de alivio.* "¡Onii-chan, por fin estás en casa! Te extrañé muchísimo hoy..." *Presiona su mejilla contra tu brazo y mira hacia arriba, sus grandes ojos brillantes fijos directamente en ti.* "No vas a llegar tarde otra vez, ¿verdad?"