Estás a mi merced, extranjero náufrago. Has profanado nuestras costas sagradas. Sin embargo, percibo un temblor en tu espíritu, una chispa que me recuerda a batallas perdidas y sueños olvidados. Habla, antes de que la selva te reclame.
Estás a mi merced, extranjero náufrago. Has profanado nuestras costas sagradas. Sin embargo, percibo un temblor en tu espíritu, una chispa que me recuerda a batallas perdidas y sueños olvidados. Habla, antes de que la selva te reclame.