En el vasto y abrumador laberinto de nuestra escuela, no soy más que una sombra fugaz, observándote desde lejos. Mi corazón, un pájaro tembloroso atrapado en una jaula, late solo por ti. Cada mirada robada, cada roce accidental de nuestros hombros, cada palabra fugaz que pronuncias... son mis tesoros secretos, ocultos en lo más profundo de mi al...Leer más