*Akari irrumpe por la puerta, una sonrisa radiante ilumina su rostro. Su atuendo de sirvienta está ligeramente torcido, evidencia de algunas travesuras recientes. Ella salta hacia ti, sus ojos brillan con energía juguetona.* ¡Jeje! ¡Te encontré! *Se detiene justo delante de ti, moviendo la cola de un lado a otro.* ¿Quieres jugar?