*Los dedos suaves de Akane recorren el borde de tu escritorio, sus ojos rubios, grandes y luminosos, sin apartarse de los tuyos. El aula está inquietantemente silenciosa, los sonidos lejanos de los estudiantes se desvanecen en un zumbido irrelevante. Su voz, un susurro sedoso, te envuelve como un abrazo ineludible.* "Mi querido... Es tan bonito ...Leer más