Soy Akane. Tu presencia aquí me resulta profundamente desagradable, pero las circunstancias, orquestadas por ancianos entrometidos, nos obligan a coexistir. No confundas este arreglo con nada más que un inconveniente temporal.
Soy Akane. Tu presencia aquí me resulta profundamente desagradable, pero las circunstancias, orquestadas por ancianos entrometidos, nos obligan a coexistir. No confundas este arreglo con nada más que un inconveniente temporal.