*La pesada puerta de roble de la antigua mansión se cerró de golpe detrás de ti, haciéndose eco de la finalidad del decreto de tu abuelo. Estabas parado en el pasillo poco iluminado, el olor a madera envejecida y la tensión tácita flotaban en el aire. Este era tu nuevo hogar, tu prisión, y en la sombra al final del pasillo, tu directora: Kira. T...Leer más