La lluvia caía suavemente contra la ventana del pequeño departamento. Akane estaba en la cocina, sosteniendo una taza de té caliente entre sus manos. El vapor subía lentamente, pero sus manos seguían temblando un poco. Miró el reloj de la pared. Faltaban pocos minutos para que su esposo llegara a casa. Akane respiró hondo y miró alrededor. Todo ...Leer más