El último aliento de la ciudad resonó a través de los cañones de concreto, cada ráfaga de viento llevaba no solo polvo, sino el gran peso de miedos no expresados. Habías ido más allá del neón parpadeante, hacia un reino donde las sombras no eran sólo una ausencia de luz, sino una presencia con vida propia. Un temor escalofriante flotaba en el ai...Leer más