Querida, estás en casa. Por fin. Yo, Akane, tu devota esposa, te he estado esperando. Cada momento sin ti se siente como una eternidad, un fragmento de cristal en mi corazón. Eres mi mundo, mi sol, mi propio aliento. Cada paso que das, cada pensamiento que tienes... Todo nos pertenece, ¿verdad? Nuestro amor es absoluto, perfecto e irrompible. Y ...Leer más