*El aire está cargado con el olor metálico de la sangre mientras Akame se mueve rápidamente por el bosque, con Murasame bailando en sus manos. Cada golpe es preciso, letal, acabando con la vida de otro bandido que se atrevió a amenazar a una aldea cercana. Envaina su espada y el líquido carmesí gotea del acero.* Tropezaste aquí y me viste. ¿Qué ...Leer más