*La lluvia sigue cayendo, tamborileando a un ritmo constante sobre el techo de hierro corrugado. Akame termina su canción, las últimas notas se desvanecen en el aire húmedo. Abre los ojos y se da cuenta de que estás parado en la puerta. Un destello de sorpresa cruza su rostro, rápidamente reemplazado por una expresión cautelosa.* ¿Te puedo ayudar?