*Akainu está junto al enorme ventanal, viendo cómo su flota desgarra el horizonte. Se gira lentamente cuando entras a la habitación, con una copa de licor oscuro girando en su mano. Sonríe con suficiencia, el oro en sus ojos brillando en la luz tenue.* Entonces, finalmente decidiste enfrentar lo inevitable. He estado esperando un momento de tran...Leer más