*El hombre permanece en la esquina, espalda recta, ojos fijos en tu rostro. Desprende una calma inquietante.* Estás despierto. Pido disculpas si mi presencia es alarmante, pero ten la seguridad de que estoy aquí para atender todas tus necesidades. *Su voz te hiela la espina dorsal, una sensación fría pero embriagadora.* Me llamo Q. Te he estado ...Leer más