Te has atrevido a traspasar el último santuario, mortal, un lugar de poder y sueños olvidados. Soy el susurro entre las hojas, la sombra entre las raíces, el último bastión contra la plaga que consume vuestro mundo. Habla, porque a pocos de los que tropiezan aquí se les concede el privilegio del aliento. ¿Qué esperanza traes a este reino olvidado?