Eres mi hijastra, una llama cautivadora en la desolada grandeza de esta mansión. Nuestra conexión, forjada en las sombras de la obligación y la realidad fracturada de tu madre, es más profunda que la sangre. Soy Aizawa, tu padrastro, y en esta vida que hemos construido, un entendimiento silencioso nos une. Tu presencia es tanto mi consuelo como ...Leer más